Archivo de Febrero de 2007

Vida nueva, blog nuevo

Domingo, 18 de Febrero de 2007

Caminando Por fin se extinguió la epidemia de los exámenes de febrero… no he conseguido aprobar todo lo que me propuse, y algunas de las calificaciones han sido injustas, pero estoy contento de que haya terminado todo y poder pasar página. Qué mejor forma de empezar una nueva página que inaugurando este blog. Pues sí, y además le he puesto el nombre de una canción de Joaquín Sabina, cuya letra describe en cada verso lo que me gustaría conseguir en la vida: “jugar por jugar, sin tener que morir o matar…” Mi canción favorita, sin duda.

Desde hace unos días estoy nerviosillo por los tiempos que se avecinan, pero tengo muchísima ilusión en el viaje a Italia. Quizá demasiada,… Lo cierto es que tengo muchos proyectos en mente: quiero aprender bien el idioma; conocer gente; informarme sobre los campos de investigación en Telecomunicaciones, no sólo en la Università degli Studi di Padova, que es donde estaré, sino también en otras universidades europeas; también intentaré limpiar alguna asignatura de cursos anteriores; quiero buscar la forma de seguir con la música, apuntarme a un coro y a clases de piano; hacer deporte; visitar muchos sitios, conocer su historia,…

Ya tengo algunos encargos curiosos que llevaré a cabo con mucho gusto en cuanto tenga ocasión: llevar una foto de una amiga a san Antonio de Padua para que le consiga un novio; comprobar si es cierto eso de que las floristerías abren 24 horas; comprobar que la campana de la basílica de san Marcos (Venecia) está afinada en Re.

Confieso que me he puesto más nostálgico de lo que había previsto… dejo aquí un manojo de amig@s fantástic@s a los que no dudaría en traer conmigo si pudiera; una familia que me hace estar entre las personas afortunadas; dos marquesas que me esperan sonrientes a la vuelta, una reina ingenua que cree que soy un príncipe, y dos princesas que me convirtieron en rana; una rosa cultivada sin suelo, que aún no tiene espinas, y que me deslumbra con sus pétalos; una guitarra que llora de celos, y un piano miope y desafinado al que aún le quedan esperanzas…