He recibido e-mails en todos los idiomas, invitaciones a eventos y grupos de Facebook, y también me han comentado en persona el tema del apagón mundial, así que he decidido dedicar este post a todas aquellas personas sensibilizadas con la causa, y de paso invitarles a NO apagar la luz, a menos que no la estén usando
Creo que la iniciativa en sí es fantástica: intentar movilizar a todas las personas del mundo para colaborar entre todos por un mundo más limpio, un medio ambiente mejor para todos… sin embargo creo que la manera de llevar a cabo esta manifestación debería ser a través de una educación ecológica y la adquisición de una serie de hábitos energéticos sensatos y respetuosos con el medio ambiente, y ya está, ¡¡nada de apagones!!
Aunque pueda parecerlo, no lo digo por llevar la contraria, ni mucho menos. Tengo mis motivos: el hecho de apagar la luz (y demás aparatos electrónicos) durante diez minutos y luego encenderlos todos al mismo tiempo, lejos de ofrecer un respiro al planeta, puede causar graves daños en las centrales eléctricas, tendidos de alta tensión y demás instalaciones. Me explico:
Lo que sucede grosso modo al encender cualquier dispositivo eléctrico se conoce en Electrónica como “régimen transitorio”. Durante ese tiempo (cuya duración depende del tipo de aparato) se produce una demanda de corriente eléctrica superior (en ocasiones muy superior) a la que el dispositivo necesita durante su funcionamiento una vez que se ha estabilizado (régimen permanente). (Más información)
Si ese efecto lo multiplicamos por cada uno de los usuarios que enciende la luz, la demanda de corriente puede aumentar hasta niveles muy peligrosos, y producir:
- Un calentamiento excesivo de los cables de alta tensión, deterioro de los mismos, incendios.
- Incendios en las centrales eléctricas, transformadores, etc. que no estén preparados para una demanda tan grande de corriente.
- Cortes en determinadas zonas de servicio (y la consecuente sobrecarga de las otras)
- … y paradójicamente queremos evitar el “calentamiento global” y “los incendios”
Por suerte no tenemos un reloj único para sincronizarnos, y además la gente no suele apagar los aparatos de mayor potencia (como las lavadoras, etc., cuyo régimen transitorio es mayor, tanto en demanda de corriente como en duración), ya que de ser así el efecto sería peor.
Pues eso, conviene analizar las cosas ya que como en este caso, el acto simbólico y bienintencionado de apagar las luces y encenderlas luego al mismo tiempo puede llevarnos a obtener justo lo contrario de lo que queremos.
