Archivo de la categoría ‘Opinión’

Publicidad de Movistar

Jueves, 18 de Diciembre de 2008

Hoy me harté. Nunca había tenido problema en recibir notificaciones con nuevas ofertas de Movistar cada cierto tiempo, pero este mes los señoritos se han lucido enviándome spam a través de SMS. Y sí, digo spam porque yo he autorizado que me envíen publicidad, vale, pero una cosa es eso, y otra muy distinta que me bombardeen con un SMS al día.

Me parece una falta de respeto y una técnica muy agresiva, que una compañía de telefonía no debería usar con (o contra, según se mire) sus clientes. Para colmo, si uno quiere darse de baja tiene que enfrentarse al -ya típico- ritual de “llamo, me atiende un robot que no me entiende, me hace llamar a otro número en el que me atiende otro robot…” y cuando al fin me atiende una persona (creo, no le hice el test de Turing :P ), me indica que puedo hacerlo a través de la web, que sigue siendo un lío, pero es mucho más fácil. Lo cuento por si a alguien le interesa:

En la Web de Protección de Datos de Movistar hacemos clic donde se indica para obtener una clave de acceso (que no es la misma que la del canal cliente), y nos piden nuestro número de teléfono y las cinco últimas cifras del código ICC. Dicho código lo podemos obtener tecleando *#102# y pulsando la tecla de llamada, o bien directamente impreso sobre la tarjeta SIM. Introduciendo esa información en el formulario recibiremos un SMS con la clave para acceder al panel de control que nos permitirá gestionar las preferencias sobre la información publicitaria que queremos recibir.

Un par de citas

Miércoles, 5 de Noviembre de 2008

Normalmente me parecen aburridas y repetitivas. Hechas únicamente para ser citas, que la gente las repita y las meta en los “pagüerpoints” con música tranquilizante para hacer que suenen más misteriosas… sin embargo hoy he visto una imagen en la que estaban estas dos, y me han iluminado el día, así que las comparto.

“It is by logic that you prove. But by intuition that you discover”
Henri Poincaré

“Imagination is more important than knowledge. Knowledge is limited. Imagination encircles the world”
Albert Einstein

Apagón mundial (world blackout) … not attending

Domingo, 7 de Septiembre de 2008

He recibido e-mails en todos los idiomas, invitaciones a eventos y grupos de Facebook, y también me han comentado en persona el tema del apagón mundial, así que he decidido dedicar este post a todas aquellas personas sensibilizadas con la causa, y de paso invitarles a NO apagar la luz, a menos que no la estén usando :)

Creo que la iniciativa en sí es fantástica: intentar movilizar a todas las personas del mundo para colaborar entre todos por un mundo más limpio, un medio ambiente mejor para todos… sin embargo creo que la manera de llevar a cabo esta manifestación debería ser a través de una educación ecológica y la adquisición de una serie de hábitos energéticos sensatos y respetuosos con el medio ambiente, y ya está, ¡¡nada de apagones!!

Aunque pueda parecerlo, no lo digo por llevar la contraria, ni mucho menos. Tengo mis motivos: el hecho de apagar la luz (y demás aparatos electrónicos) durante diez minutos y luego encenderlos todos al mismo tiempo, lejos de ofrecer un respiro al planeta, puede causar graves daños en las centrales eléctricas, tendidos de alta tensión y demás instalaciones. Me explico:

Lo que sucede grosso modo al encender cualquier dispositivo eléctrico se conoce en Electrónica como “régimen transitorio”. Durante ese tiempo (cuya duración depende del tipo de aparato) se produce una demanda de corriente eléctrica superior (en ocasiones muy superior) a la que el dispositivo necesita durante su funcionamiento una vez que se ha estabilizado (régimen permanente). (Más información)

Si ese efecto lo multiplicamos por cada uno de los usuarios que enciende la luz, la demanda de corriente puede aumentar hasta niveles muy peligrosos, y producir:

  • Un calentamiento excesivo de los cables de alta tensión, deterioro de los mismos, incendios.
  • Incendios en las centrales eléctricas, transformadores, etc. que no estén preparados para una demanda tan grande de corriente.
  • Cortes en determinadas zonas de servicio (y la consecuente sobrecarga de las otras)
  • … y paradójicamente queremos evitar el “calentamiento global” y “los incendios”

Por suerte no tenemos un reloj único para sincronizarnos, y además la gente no suele apagar los aparatos de mayor potencia (como las lavadoras, etc., cuyo régimen transitorio es mayor, tanto en demanda de corriente como en duración), ya que de ser así el efecto sería peor.

Pues eso, conviene analizar las cosas ya que como en este caso, el acto simbólico y bienintencionado de apagar las luces y encenderlas luego al mismo tiempo puede llevarnos a obtener justo lo contrario de lo que queremos.

La navidad, una estafa

Domingo, 16 de Diciembre de 2007

Cuando pregunto a mis amigos “¿por qué te gusta la navidad?”, muchos coinciden en que “es una época de alegría, felicidad, para estar con la familia, salir a pasear, regalar y recibir regalos“…

¡¡Pues vaya estafa!! Una época para tener cosas que podemos tener durante todo el año. Desde que he aprendido a ser feliz he adquirido la dichosa manía de que nadie me tenga que decir cuándo puedo -o peor aún: debo- serlo.

Sin embargo hay gente que sí es más feliz cuando llega la navidad. Basta con sentarnos en un banco de la calle Triana una tarde y disfrutar de la radiante felicidad que se percibe en la gente que va desenfadada, sonriente y sin prisas a hacer sus compras… se aprecia en sus rostros el generoso deseo de regalar, como si no se tratara de un compromiso… ¿quién se cree esto?

La navidad, más que haberse convertido en simple consumismo -digo simple, porque el consumismo es algo que sí hemos sabido mantener durante todo el año- es para mí una enfermedad: un sinsentido repetitivo y aburrido de compromisos, compras alocadas, cenas de trabajo, trajes de marca, regalos de cosas que no necesitamos, devoluciones,… Habrá gente que aun así diga que es más feliz en navidad. Sinceramente, lo celebro y me alegro, pero no es lo que quiero para mí. No me gusta, y sobre todo, no lo necesito.

Por cierto, leo en el diccionario de la RAE que “navidad” debe escribirse con mayúscula inicial. Pero es que además reza en la primera acepción: “Natividad de Nuestro Señor Jesucristo”… ¡¡Nuestro!!, ¿de quién?, ¿de todos los hispanoparlantes?… no hay ninguna razón por la que un nombre común deba escribirse siempre con mayúscula inicial. Y si en vez de eso, es un nombre propio… ¿por qué figura en el diccionario?